pequeño, en una fotografía tomada recientemente, durante
una excursión a la sierra. / IMAGEN CEDIDA POR SU FAMILIA
Alejandro era un hombre de 42 años, deportista, fuerte y de buen carácter, según cuenta su hermano Juan José. No era un debilucho, practicaba piragüismo, ciclismo y fútbol. Sus familiares no se explican cómo es posible que un hombre pudiera matarle con sus propias manos. Lo único que se les ocurre, y su suposición está sustentada por testigos que identificaron al presunto agresor, es que aquel individuo era «un matón, un loco de las artes marciales».
leer+completo:
http://www.laverdad.es/murcia/prensa/20080813/region/joven-unos-anos-mata-20080813.html
Comentario de la redacción:
Gentes como este agresor, no merecen vivir entre humanos, pero
estamos en una sociedad cada vez mas garantista, cosa que nos ha
permitido avaces extrmos en todos los renglones de la vida cotidiana.
Solo pedimos que la ley se aplique correctamente.